Estas navidades Disney regresa con un golpe de efecto. Como ya hiciese en el pasado con Wreck it Ralph,
parece haber creado un producto más centrado en el público masculino y
mucho más cercano a lo que Pixar nos tiene acostumbrados. Tras Frozen, esta vez el estudio da un descanso a las princesas y regresa a la carga con un producto Marvel.
De hecho el primero fruto de la colaboración de estas dos casas que
surge en modo animación, pues recordemos que en general ocurre a la
inversa y es Marvel Studios (bajo Disney) la que produce cintas de
acción real.
Big Hero 6 está basado (muy
ligeramente) en el comic marvelita del mismo nombre. Pero ojo al fandom
Marvel, no busquéis aquí no a Silver Samurai, a Fuego Solar o mención
alguna a otros elementos del universo Marvel. Esto es Disney damas y
caballeros.
Esta cinta nos llega de la mano de los directores Don Hall y Chris Williams, típicos de la casa, directores de otras obras animadas como el largometraje de Winnie the Pooh y Bolt, el primer largo 3D de Disney.
Big
Hero 6 relata la historia de un grupo de jóvenes unidos a modo de
supergrupo para enfrentarse a un misterioso villano enmascarado, Yokai.
Todo esto ocurre en San Fransokio (sí, habéis leído bien, San Fransokio,
maravilloso escenario para el film cuyos miles de detalles combinan a
la perfección lo occidental y lo oriental). Hiro es un joven huérfano, un genio de la robótica que vive con su hermano mayor (también ingeniero), Tadashi.
Tadashi trata de sacar lo mejor de Hiro, al cual sólo le interesan las
peleas de robots callejeras y le convence para matricularse en la
academia de ciencias a la que él acude, escenario en el cual Hiro conoce
al resto de personajes, una variopinta y genial versión infantil del
típico grupo superheróico, un cruce perfecto entre los Vengadores y los
Increíbles de Píxar.
Hiro conoce también conoce a Baymax (un
sitezoide en el cómic, como la Visión), el robot/enfermero creado por
Tadashi, que se convertirá en el fiel amigo y protector de Hiro. Un giro
de los acontecimientos hará que los jóvenes genios que rodean al
protagonista se unan para combatir la tragedia y empleen sus
conocimientos y tecnología para enfrentarse a un villano relacionado con
el pasado de Hiro.
El guión da unos cuantos giros e incluye
elementos que aparecen en la historia de forma tardía y a veces un poco
con calzador, pero lo mejor de Big Hero 6 no es el guión sino sus
personajes: La veloz Gogo, el cortante Wasabi, la explosiva y simpática Honey Lemon y Fred, el über-geek, así como el modo en que se relacionan, sus aspiraciones, el humor, la acción, la sorpresa…
Una versión mucho más Disney del concepto superheróico comiquero que deleitará a los que gustasen de los Vengadores o los Guardianes de la Galaxia.
Una versión más simplista pero igual de divertida del grupo de
perdedores que acaban convertidos en héroes a la fuerza. Pero atención,
no por ser Disney o tener al público infantil como público objetivo, Big
Hero 6 deja de tener sus momentos dramáticos o de tratar temas bien
serios como la pérdida de miembros de la familia o la depresión
infantil. De hecho, lo que convierte a esta película en un producto
redondito (como aquellos a los que la casa del ratón Mickey nos tiene
acostumbrados últimamente), es esa montaña rusa de sensaciones por las
que atraviesa el guión, que nos lleva con destreza del drama al humor
más friki, pasando por dosis ingentes de acción y momentos emocionantes.
Lo
mejor de la cinta: La animación, técnicamente impecable y ya decimos,
el modo en que fluye la historia (2 horas que se pasan volando gracias a
una narrativa por episodios que funciona) pero sobretodo destacan los
personajes, a cada cual más memorable, pudiendo destacar al inflable
robot Baymax (y ese momento de bajas baterías que bien me parece un
homenaje a la escena de borrachera de E.T el extraterrestre)
y a Fred, el único miembro del equipo que, no es un genio, pero sí un
fanático de la ciencia y sobre todo un frikazo como Diox manda. Atentos a
quién es el padre de Fred... cierto anciano conocido y amado por todos
nosotros.
Por cierto, mención también al corto que acompaña a BH6, Feast, Banquete o Festín, con un 3D a lo cell sharing que pasa por 2D, cuenta una preciosa historia perruna que bien tiene toques de La dama y el Vagabundo. Otro deleite similar a la genial Paperman que acompañaba a Wreck it Ralph.
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